Monte y mar encrespado
Un monte costero donde el mar golpea con fuerza la parte inferior. Paisaje marítimo con sensación de movimiento.
Un homenaje a su vida y su obra.
Esta galería reúne una selección de los cuadros más representativos de Jose Antonio Vivoras, pintor autodidacta que dedicó su vida a plasmar paisajes, bodegones y escenas cotidianas con una mirada única. Su técnica, principalmente el óleo sobre lienzo, destaca por el uso de la luz natural y la honestidad de sus formas.
Cada obra aquí expuesta es original y forma parte de su legado familiar. Esperamos que disfrutes de este recorrido visual por su universo artístico.
Un monte costero donde el mar golpea con fuerza la parte inferior. Paisaje marítimo con sensación de movimiento.
Bodegón floral. Un jarrón de color azul intenso contiene un ramo variado con flores amarillas, rosas y pequeñas margaritas blancas.
Naturaleza muerta con un jarrón de barro marrón rodeado de frutas: un trozo de sandía, plátanos, peras y manzanas.
Representación de la bandera tricolor republicana, mostrada con un aspecto envejecido, roto y desgastado por el tiempo.
Un río encajonado entre rocas que desciende con fuerza pasando por debajo de un antiguo puente de piedra.
Dibujo de un tradicional caserío del País Vasco realizado con técnica de carboncillo, destacando las texturas y volúmenes.
Escena marina donde el sol se pone en el horizonte, tiñendo el cielo y el agua de tonos anaranjados.
Un camino de tierra que atraviesa un denso bosque de pinos, invitando a adentrarse en la naturaleza.
Versión en acuarela del mismo caserío vasco, con colores más suaves y efecto de transparencia característico de esta técnica.
Representación de la bandera del Deportivo Alavés, club de fútbol de Vitoria-Gasteiz.
Variación del bosque de pinos anterior, explorando una paleta de colores distinta para cambiar la atmósfera.
Reproducción del escudo del Athletic Club de Bilbao, flanqueado por dos leones como símbolo de fuerza y tradición.
Una margarita blanca sobre un fondo de tonos marrones que recrean la textura de la madera.
Versión temprana y más esquemática del atardecer en el mar (imagen 7), mostrando el proceso creativo del artista.
Un río desciende entre montañas mientras una gran luna llena ilumina todo el paisaje con su luz plateada.
Retrato simbólico con el rostro dividido en dos mitades: una representa el sol (colores cálidos) y otra la luna (tonos fríos y pálidos).
Un pequeño núcleo rural formado por tres casas enclavadas en un terreno montañoso.
Mujer vista desde atrás, semidesnuda, asomada a una ventana que da a un extenso campo de girasoles.
Un embarcadero de madera en un momento de luz baja (amanecer u ocaso), con el sol muy próximo a la línea del mar.
Estudio o boceto previo que dio origen al dibujo a carboncillo del caserío vasco (imagen 6).
Una mariposa de color azul predominante descansa sobre una rama seca. Detalle naturalista.
Obra abstracta. Sobre un fondo azul se superponen manchas y pinceladas en rojo, amarillo y blanco.
Vista del pintoresco pueblo de Aínsa, en el valle de Ordesa, con sus casas tradicionales y la iglesia al fondo.
Una pequeña embarcación amarrada en un puerto tranquilo, posiblemente al atardecer.
Una cascada de agua que desciende con fuerza entre formaciones rocosas, transmitiendo frescura y movimiento.